miércoles, 7 de septiembre de 2011
martes, 6 de septiembre de 2011
TU PROFESIÓN CUESTION DE HORMONAS
¿Profesor? ¿Piloto? ¿Médico? ¿Físico? ¿Ingeniero? ¿Trabajador social? ¿Periodista? Las hormonas sexuales condicionan las profesiones que preferimos ejercer, según concluye un estudio realizado por psicólogos de la Universidad Penn State (EE UU).
“Nuestras hormonas condicionan si mostramos más interés por carreras universitarias basadas en el trabajo con cosas o por aquellas basadas en el contacto con personas”, aseguran Sheri A. Berenbaum y sus colegas, que publican sus condiciones en la revista Hormones and Behavior. Estudiando las diferencias de pacientes femeninas que sufren Hiperplasia Suprarrenal Congénita (HSC), una enfermedad genética que se caracteriza por una superproducción de andrógeno, una hormona sexual masculina. La investigación reveló que estas mujeres estaban más interesadas en estudiar carreras relacionadas con "trabajar con cosas" (ingenierías, carreras tecnológicas, matemáticas…) . El grado de interés en el primer grupo de estudios universitarios era directamente proporcional a la cantidad de andrógeno al que las pacientes habían estado expuestas a lo largo de su vida. “Hemos aprovechado un experimento natural que muestra que estos intereses empiezan a desarrollarse desde que nacemos”, concluye Berenbaum.
Según la investigadora, las mujeres sanas no expuestas a altos niveles de andrógenos normalmente tienden a elegir ocupaciones que implican la interacción con otras personas, como trabajadora social, profesora, enfermera, abogada... Los hombres, por el contrario, suelen mostrar mayor predisposición a escoger profesiones como ingeniero, físico, piloto o cirujano.
“Nuestras hormonas condicionan si mostramos más interés por carreras universitarias basadas en el trabajo con cosas o por aquellas basadas en el contacto con personas”, aseguran Sheri A. Berenbaum y sus colegas, que publican sus condiciones en la revista Hormones and Behavior. Estudiando las diferencias de pacientes femeninas que sufren Hiperplasia Suprarrenal Congénita (HSC), una enfermedad genética que se caracteriza por una superproducción de andrógeno, una hormona sexual masculina. La investigación reveló que estas mujeres estaban más interesadas en estudiar carreras relacionadas con "trabajar con cosas" (ingenierías, carreras tecnológicas, matemáticas…) . El grado de interés en el primer grupo de estudios universitarios era directamente proporcional a la cantidad de andrógeno al que las pacientes habían estado expuestas a lo largo de su vida. “Hemos aprovechado un experimento natural que muestra que estos intereses empiezan a desarrollarse desde que nacemos”, concluye Berenbaum.
Según la investigadora, las mujeres sanas no expuestas a altos niveles de andrógenos normalmente tienden a elegir ocupaciones que implican la interacción con otras personas, como trabajadora social, profesora, enfermera, abogada... Los hombres, por el contrario, suelen mostrar mayor predisposición a escoger profesiones como ingeniero, físico, piloto o cirujano.
EJERCICIOS PARA UN MAYOR COCIENTE INTELECTUAL
Los jóvenes que practican ejercicio físico regularmente tienen un cociente intelectual más alto (CI) y son más propensos a estudiar en la universidad, según se desprende de una reciente investigación de la Academia Sahlgrenska en Suecia. Los efectos positivos se notan sobre todo en el pensamiento lógico y la comprensión verbal. “Estar en forma implica que además de tener un corazón fuerte y gran capacidad pulmonar, tu cerebro recibe gran cantidad de oxígeno”, explica Michael Nillsson, coautor del estudio, que se ha basado en más de un millón de sujetos, entre ellos varias parejas de gemelos.
Por otra parte, el estudio muestra que si el ejercicio se practica con regularidad entre 15 y 18 años, el rendimiento cognitivo aumenta, lo que sugiere que la educación física debería jugar un papel clave en las escuelas. A esto se añade que se ha comprobado que, entre los sujetos estudiados, aquellos que estaban en forma a los 18 años tenían más probabilidad de acceder a estudios superiores y obtener puestos de trabajos cualificados que el resto.
Por otra parte, el estudio muestra que si el ejercicio se practica con regularidad entre 15 y 18 años, el rendimiento cognitivo aumenta, lo que sugiere que la educación física debería jugar un papel clave en las escuelas. A esto se añade que se ha comprobado que, entre los sujetos estudiados, aquellos que estaban en forma a los 18 años tenían más probabilidad de acceder a estudios superiores y obtener puestos de trabajos cualificados que el resto.
domingo, 4 de septiembre de 2011
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